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Protesta
Ante
la Sociedad Mexicana de Radiología e Imagen PROMETO SOLEMNEMENTE que
la vida humana será para mi sagrada, desde la concepción hasta la
muerte, y que haré de su conservación un culto.
Pondré todo
mi empeño en superar mi ejercicio Radiológico en los lugares en donde
yo estuviere. Antepondré el interés y el bien del enfermo a todo
pensamiento personal de egoísmo, de comodidad o de lucro. Haré todo lo
que esté de mi parte para mejorar mis conocimientos cumpliendo lo
mejor que pueda los cargos o las comisiones que se me confieran y
acepte.
Guardaré
silencio sobre cuanto pueda perjudicar al paciente y consideraré
inviolable su hogar y su familia.
En todo
médico veré un hermano de profesión y seré para él un leal compañero.
En sus dificultades acerca del enfermo y en las vicisitudes de su
existencia, le prestaré ayuda con fraternal interés y afecto.
Respetaré sus intereses profesionales y lo juzgaré con la indulgencia
que requiere nuestro difícil arte de ser médico. Me consideraré ligado
a mis compañeros de la Sociedad en Ciencia, en el afán de progreso y
en Amistad.
Si la humana
flaqueza llegare a hacerle vacilante, buscaré apoyó así en el
venerable recuerdo y en la tradición de nobleza y amor al semejante,
legados a esta Sociedad por las generaciones de descubridores y
médicos que han contribuido tanto al desenvolvimiento de la
Especialidad, como en esta pública protesta.
Solemnemente
formulo hoy votos de superación en un pacto de honor con mi Patria y
con esta Sociedad Mexicana de Radiología que me acoge en su seno.
(Adaptado de
la Protesta instituida en la Escuela de Medicina UNAM, Directiva y Com
de Ejercicio 1959) |